INFLUENCIA DEL MERCADO CAMBIARIO A NIVEL CONTABLE Y FISCAL SI HAY UN ALZA O UNA BAJA EN EL PRECIO DE ACCIONES  PARA  LA IDENTIFICACIÓN DEL PATRIMONIO  DE UNA SOCIEDAD ANÓNIMA.

PROCESO DE EMISIÓN DE ACCIONES

AUTORIZACIÓN DE LA SUPERINTENDENCIA

La necesidad de contar con una autorización estatal para la colocación de acciones depende de dos factores: en primer lugar, la entidad a cuya supervisión esté sujeta la entidad emisora y, en segundo lugar, quiénes sean los destinatarios de la oferta.

En cuanto al primero de los factores señalados, se encuentra que, por ejemplo, las sociedades sometidas a la vigilancia o control de la Superintendencia de Sociedades, de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios o de la Superintendencia de Puertos y Transporte no requieren autorización de la respectiva entidad de supervisión para la colocación de acciones ordinarias; mientras que, por otra parte, las sociedades sujetas al control exclusivo de la Superintendencia de Valores, así como las vigiladas por la Superintendencia Bancaria, deberán presentar a la respectiva Superintendencia el reglamento de suscripción de acciones para su correspondiente autorización, previa aprobación del mismo por parte del órgano social competente y en todo caso antes de que se proceda a la colación de dichos títulos. No obstante la Superintendencia de Valores, a través de la Circular Externa 005 de 2005 ha establecido algunos casos en los cuales los reglamentos de suscripción se acciones se encuentran autorizados por vía general.

En lo relacionado con el segundo de los factores señalados anteriormente, se tiene que cuando una sociedad decide emitir acciones y colocarlas a través de "oferta pública", entendiendo por tal aquella dirigida a personas no determinadas o a cien o más personas determinadas, deberá contar en todo caso con la autorización de la Superintendencia de Valores, so pena de ineficacia3, independientemente de cuál sea la entidad estatal a cuyo cargo esté la supervisión de la sociedad emisora.

No obstante lo anterior, según lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 1.2.1.1 de la Resolución 400 de 1995, expedida por la Sala General de la Superintendencia de Valores, "no se considerará pública la oferta de acciones o de bonos obligatoriamente convertibles en acciones que esté dirigida a los accionistas de la sociedad emisora, siempre que sean menos de quinientos (500) los destinatarios de la misma. Tampoco se entenderá como pública la oferta de acciones resultante de una orden de capitalización impartida por autoridad estatal competente, dirigida exclusivamente a accionistas de la sociedad, o la que tenga por objeto capitalizar obligaciones de la misma, siempre y cuando se encuentren reconocidas dentro de un proceso concursal en el que se haya tomado tal decisión, en ambos casos sin importar el número de personas a quienes se encuentre dirigida.

Las ofertas que a la vez tengan por destinatarios a las personas indicadas en el inciso segundo de este artículo y a cien o más personas determinadas serán públicas."

Así mismo el parágrafo reza: "Cuando los destinatarios de una oferta se vayan a determinar con base en una labor de premercadeo realizada entre personas no determinadas o cien o más personas determinadas, la respectiva oferta tendrá el carácter de pública y en tal sentido, su realización sólo podrá efectuarse con observancia de las normas que al efecto se establecen en esta resolución."

Para los casos de ofertas públicas los requisitos se regirán por lo establecido en la parte primera, título primero, capítulos primero, segundo y tercero de la Resolución 400 de 1995, expedida por la Superintendencia de Valores.

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